“Silvia Galvis los mandaría a investigar a la calle con una sonrisa y su humor sarcástico: ‘El periodismo no necesita pelmazos’”.
Con esta contundente frase y una previa reflexión sobre el oficio en estos tiempos en que tantos colegas se conforman con que la Inteligencia Artificial les haga la tarea de documentarse y redactar o hacer todo por teléfono, Nelson Fredy Padilla Castro cerró el breve discurso que pronunció tras recibir el Premio de Periodismo Silvia Galvis 2025 en la Categoría Trayectoria.
En la ceremonia de la octava edición del Premio Silvia Galvis –llevada a cabo en el Auditorio de Neomundo donde se cumple del 22 al 31 de agosto la XXIII Feria del Libro de Bucaramanga–, Padilla Castro aprovechó la oportunidad “para invitar a las nuevas generaciones de periodistas a leer la rica obra de Silvia Galvis y a recobrar el aliento del periodismo investigativo en un país malogrado por violentos y corruptos”.




Manifestó que la responsabilidad de quienes escogieron ser periodistas en un país tan complejo es enorme y los exhortó a que no la sientan como una carga. “Es más un llamado inspirador para ser iguales o mejores que Silvia Galvis. El próximo 24 de noviembre ella cumpliría 80 años y seguramente les heredaría a los estudiantes el lema con el que llamó su recordada columna en Vanguardia: Vía Libre. Muchachas y muchachos, les aseguro que en la era multimedia tienen una vía libre tan grande que los puede llevar más lejos profesionalmente. Tómensela. Aprovéchenla”.
Nelson Fredy se desempeña desde 2008 como editor dominical del diario El Espectador y docente de la Universidad de la Sabana, luego de haber laborado en la Agencia Colombiana de Noticias Colprensa, en las revistas Cambio y Cromos, y como corresponsal del periódico argentino Clarín. También ha recibido los premios Simón Bolívar y Rey de España.
Recordó que fue en Vanguardia Liberal –como abonado de Colprensa–, donde publicaron sus primeras crónicas hace 35 años. Una de ellas sobre el decomiso de 10 toneladas de cocaína en Córdoba y cómo un capitán de la Policía llegó a los narcotraficantes siguiendo las pistas de las cartas de la baraja española con las que marcaban cada kilo del alcaloide.
“Desde entonces me dediqué no solo a reportar noticias de guerra, sino a entender las historias que había detrás, a descubrir el país que no conocía a través de personajes de carne y hueso. Hoy siento que estoy en Bucaramanga recogiendo mis pasos y reivindicando el periodismo que se hace desde las regiones, que no se reconoce lo suficiente a pesar de ser el más amenazado y desprotegido”, dijo Padilla Castro y subrayó que Silvia Galvis fue un ejemplo admirable de cómo investigar y narrar haciendo equilibrio en la triple frontera ideal: periodismo, literatura e historia. “Lo hacía sin exhibirse como exigen en el mundo de las comunicaciones actuales”, acotó el autor de los libros “Fallas de origen” y “Vivir un Mundial”.

Lo único que se le olvidó a Nelson Fredy Padilla fue explicar qué significa pelmazo, palabra que en sus dos acepciones avaladas por la RAE le cae como anillo al dedo a aquellas personas tardas en sus acciones y también a quienes son molestos, fastidiosos e inoportunos.
Los demás ganadores
La apertura del evento corrió por cuenta del rector de la Universidad UNAB, Juan Camilo Montoya Bozzi, quien afirmó que la memoria de Silvia Galvis –quien fuera directora de Vanguardia Liberal entre 1989 y 1991 y dirigiera el Departamento Investigativo– “inspira a las nuevas generaciones y nos recuerda la necesidad de ejercer un periodismo comprometido con la verdad y al servicio de la sociedad”.
Señaló Montoya Bozzi que este Premio honra su valentía y ratifica el compromiso de la Universidad UNAB con un periodismo ético. Dijo que en esta oportunidad se recibieron 50 postulaciones provenientes de medios de comunicación y universidades de la Guajira, Norte de Santander, Magdalena, Valle del Cauca, Boyacá, Atlántico y Santander, entre otros departamentos.
“Este abanico de procedencias confirma que el Premio Silvia Galvis ya es un referente nacional y que las historias que cuentan los periodistas son tan diversas como el país que nos inspira”, agregó, precisando que se valoró el rigor investigativo, la capacidad de ir más allá del boletín oficial y la búsqueda de historias profundas que defienden el interés público. “Sigamos narrando vidas, investigando con rigor, cuestionando con valentía y defendiendo la verdad”, concluyó el rector Montoya Bozzi.

También intervino el periodista Alberto Donadio Copello, esposo de Silvia Galvis, quien entregó una mención especial y reconocimiento público a Guillermo Sierra Barreneche “por su valor civil y ejemplo”. Este marino socorrano es autor de los libros “Gloria y Naufragio de un Coloso” y “Tres décadas flotando a la deriva”, en los que revela con lujo de detalles y pruebas el origen, crecimiento, hundimiento y desaparición de la Flota Mercante Grancolombiana, así como las condiciones económicas en que quedaron cientos de pensionados y sus familias tras el cierre de la empresa que hizo ondear la bandera de nuestro país en los mares del mundo.
“Guillermo no es periodista sino ingeniero y oficial de la Escuela Naval de Cartagena y fue jefe ingeniero de buques en la FMG durante seis años, pero ha realizado una labor de denuncia como si fuera un experimentado periodista de investigación… Cuando desapareció la Flota en los años 90 los medios de comunicación no hicieron la autopsia correspondiente, esa tarea la realizó Guillermo”, afirmó el columnista de la revista Semana y mentor honorífico del Premio Silvia Galvis.
En Periodismo de Opinión el ganador fue Andrés Felipe Velásquez Ibarra, con la columna “Desaparecidos”, mientras que los nominados fueron Arcesio Romero Pérez, con “El feudo de las 4×4; Prado, Lexus y fortificaciones de vanidad”, así como Jacobo Ernesto Solano Cerchiaro por “Mi encuentro con el papa Francisco, un cubrimiento histórico”.
Los nominados en la Categoría Periodismo Joven fueron Cristian David Gutiérrez Ramírez, con “El dilema de comprar un libro en Colombia, y Juan Esteban Cabrera Quintero, con “Una barca que flota sobre la locura”. Los ganadores en esta modalidad fueron María Paula Gómez Sarmiento y Juan Sebastián Zambrano Cañón con “Verdades veladas, derechos rotos”.
Y en la Categoría Periodismo Regional el Premio fue otorgado a Angy Isabel Cueto Martínez, por “Acuatráfico en Santa Marta: mafias del agua venden el líquido hasta por $15.000 la hora”. Los nominados fueron Eduardo Antonio Bermúdez Pérez con “Turistificación en el barrio Manila de Medellín”, y Leonardo Oliveros, Laura Rojas y Carlos Ramírez con “El enemigo que nunca fue: cóndor andino, de ‘amenaza’ a guardián del páramo”.
El jurado del Premio Silvia Galvis en esta ocasión estuvo conformado por Pedro Viveros, Víctor García Perdomo y Javier Ramos Zambrano.